hijos del miedo y de la nocheMe he vuelto un ser nocturno, un ser que vive entre la oscuridad de la noche a la luz de los miles de postes que dominan las calles de este pueblo fatigado, cansado dominado por la apatía monótona de luces amarillas…No recuerdo cuando cambie de hábitat, de costumbres, tal vez fue la sucesión de días y noches lo que me aburrió, puede que ya no sea yo y sea un algo o un alguien; puede que sea un fantasma que vaga sin razón y sin rumbo fijo por este laberinto intricado de calles ; un errante entre los errantes. Si, a lo mejor soy un fantasma, una fantasía nacida  de las lágrimas amargas de un amor imposible, de los delirios de un amante que tomo  un filtro de amor; la parte escindida  hace mucho tiempo de una alma desesperada, victima del  dolor y la soledad…

 Las horas avanzan y la oscuridad se une con la niebla; cubriendo todo lo que esta a su paso, poniendo en contacto el mundo de los vivos con el de ultratumba. Las calles desoladas hasta ese momento se llenan de duendes, espantos, lloronas, sombras y ángeles caídos; hijos de la noche y el miedo; que avanzan jugueteando en una marcha triste, lúgubre, infernal al compás del tañido de una vieja campana que oscila furibundamente desde la torre de la iglesia….

Me refugio en un viejo bar, de esos olvidados por el tiempo y ajenos a su propia destrucción; estoy entre los  que viven por obstinación y los que no viven ya, entre almas muertas y  vidas cansadas; entre esa maraña de vivos y muertos alzo mi cerveza y brindo ti y por el día en  que mi alma no encuentra  sosiego; aquel día en que te deje partir sabiendo que tuve la oportunidad de poder estar contigo ;  me  aleje de ti  por tu bien,  y no sabes  cuanto me gustaría decirte lo que siente este corazón desesperado;  aunque te trate poco, fuiste algo muy fuerte para mi; no sabes lo mucho que me encanta tus gestos, tu sonrisa de ángel y tu forma especial de ver el mundo; de tus cabellos castaños que se vuelven dorados al caer el sol y de tus labios de los que nunca podré beber de el  un beso… 

Pero no puedo sacarte de mi, habitas en mis sueños de miles de maneras y te apareces en ellos de la nada; diciéndome: ¿por que te alejaste de mi?,¿ por que prometiste que tratarías de comprenderme?; es en ese momento que siento que el corazón se me acelera y que son mensajes que mandas a lo lejos, tal vez ese miedo a fallarte me hizo un ser nocturno, adorador de la noche, amigo del viento, la luna y las estrellas; vagabundo eterno del amor….

El día ya se asoma por las calles del miedo, las fantasías desaparecen y vuelven a sus nichos, esperando ansiosos de nuevo la noche, aquella enigmática fuerza dadora de vida;  y junto con ellos voy rumbo a la tierra del olvido, esperando que el ladrido de los perros y las luces de la puesta del sol  me despierten para vagar con mis penas otra noche mas, para toda la eternidad…

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