Por alguna razón nunca puedo terminar de escribir un cuento, hay veces que simplemente yo tengo la culpa, pues los dejo inconclusos por apatía y desgano, otras veces  porque no puedo darle un desenlace que a mi parecer debería ser pero  irremediablemente no se puede dar; ya que el supuesto héroe de la historia no cumple con su cometido e incluso se rebela contra el (lo cual ya es un final de por sí), y sin embargo en alguna parte de la narración lo acepta irremediablemente no por voluntad sino que se ata a lo que el común de la gente le llama destino (ósea mi voluntad) , lo cual me induce  a no terminarlo a propósito pues siento que mi creación  se rebela contra mi (lo cual ya es una gran ofensa siendo yo quien le da la vida, y parte de mi propia vida) y muchas veces no los termino pues siento que no tienen razón de ser, pues nacen atemporales o absurdos, y absurdos en el sentido de que no aceptan que viven, pues se sienten limitados a un trozo de papel o un grupo de bytes y no me dejan terminar la historia pues al cabo de unos minutos se suicidan; el último de ellos no dejo que ni siquiera relatara su historia, apenas había terminado el primer párrafo y ya se había lanzado a las vías de un tren (ignoro de donde salió ese tren, nunca lo pensé) cuando el objetivo de su vida era encontrar la felicidad, en una ciudad, donde hay un parque y en una de esas bancas de ese parque conocería al amor de su vida,  conversaría con ella y el aprendería por fin a ser feliz, el muy estúpido pensó que lo iba a matar y para escapar de su final se lanzo, como diría el poeta romano Marcial: Fanio se ha suicidado  para escapar de sus enemigos, no os parece estúpido matarse para huir de la muerte….

Y el muy hijo de puta se suicido antes de que pudiera escribir sobre el lanzandose a las vias del tren

Y el muy hijo de puta se suicido antes de que pudiera escribir sobre él, lanzandose a las vias del tren

Pero no todos son nihilistas como el del tren, otros me parecieron muy valientes al tratar de luchar irreversiblemente contra el hado, su historia era muy simple: había salido a una noche de copas con sus amigos, en el había encontrado en medio de la fiesta a una mujer de cabellos negros, largos y sedosos, pálida como los rayos de luna y de una mirada profunda y bella, lo que no sabía él era que esa chica era la muerte, en medio de la conversación ella le dijo que le quedaba muy poco para que termine su vida y que arreglara sus asuntos para que la acompañe, mi querido héroe por alguna razón pensó que si no dejaba todo en orden seguiría vivo, y  por tal motivo causo destrozo y medio en toda el texto, cuando le reclame porque lo hizo, me contesto insolentemente que él no quería morir y el decidía cuando le daba las ganas de hacerlo, le conteste que no podría hacerlo pues yo lo hice a imagen y semejanza de mis sueños y no podría atentar contra el mismo mientras yo no lo escribiera; una noche el muy granuja salto de un texto a otro aprovechando que deje abierto dos ventanas y comenzó a urdir una  revolución (no debí haber dejado abierto el documento de la revolución francesa, gran error mío), levantando a los demás contra mí.

 En mi enojo comencé a escribir su final, un final horrible para él, en su cuento hice que interviniera la policía  la fiesta, y que lo llevara a un juicio sumario; juicio en la que no falto los escándalos y provocaciones de ambas partes, maquine entonces tratar de matarlo en prisión, de hacerlo abjurar de sus ideas pero increíblemente cada vez que escribía esto, no lo cumplía, así que decidí que si no podía matarlo, tampoco le daría el gusto de que se muera por su voluntad, copie su nombre en un documento en blanco y lo encripte, ahora está recluido en la nada, en el vacío. De vez en cuando abro el documento y lo torturo para hacerlo entrar en razones, pero el condenado sigue en sus trece, no se retracta. Guardo la esperanza de que acepte algún día su destino; puede ser que me compadezca de él y le dé un final más acorde a su pensamiento, ya veremos solo el tiempo lo dirá….         

Es por eso que siento que no podre terminar un cuento, y la razón por la que  publico relatos cortos, simples fragmentos de sueños y pensamientos,  flashbacks para que ninguno de mis personajes tome las armas contra mí evadiendo su final y cause alborotos como ya lo hizo mi defecto perfecto….

Hasta mas vernos…

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