Hola, pequeñin bienvenido a tu nueva aventura…

Apenas supe de tu llegada al mundo,  comencé a subir dando trompicones en la escalera con la finalidad de escribir todo lo que había rondado por mi cabeza en estos días.

No aguanto las ganas de poder cogerte entre mis brazos, y expreses todas esas emociones guardadas en el vientre de tu mamá en una tierna mirada;  y a pesar de no tener ningún lazo sanguíneo contigo me emociona saber que te esperaran largas tardes soleadas y días de lluvia en mi urbe, la urbe de tu mamá, nuestra urbe: Lima la gris. No lo dudes; compartiremos muchas experiencias, algunas buenas y otras malas, pero siempre sacaremos una sonrisa de todo esto.

Tienes unos padres maravillosos, especialmente tu mamá; en cierta forma te sacaste con ella la lotería: Tu madre tiene las facciones de una gitanilla, cuando crezcas aprenderás mucho de ella  el valor de un “te amo” y lo hermoso de ser diferente a los demás; y cuando ingreses a la escuela el primer día de clases preguntaras a tu maestra si es posible coger los rayos del sol; tal vez muchos se reirán de esa pregunta. Yo te aseguro que ello es posible, si crees en la imaginación en la magia que contiene los libros y si aprendes a escuchar los sonidos que emite el mundo.

Dayanna -esa maravillosa mujer a la que a partir de ahora llamaras mamá- será tu guía en este mundo que no está en el mejor de sus momentos: Contaminación ambiental, consumismo, crisis existenciales y una pérdida rápida de la esencia que es ser “humano”; sin embargo no creas que todo está perdido; todavía queda esperanza y tu eres uno de esos rayitos que necesita el mundo para cambiar.

Sabes, en momentos como estos me planteo nuevamente que hacer con mi vida, tu nacimiento ha cambiado mucho mis perspectivas respecto a formar una familia. Antes no me podía verme casado y con un hijo; hoy por fin puedo decir que si puedo tener un futuro con “ese” alguien especial que aparecerá en el momento menos pensado; cuando eso pase tú tendrás alrededor de 8 a 10 años, y serás el primero en conocerlo, por mientras solo confórmate que si es nene se llamará Flavio y si es nena la llamaré Lucía; pero eso ya es otra historia….

Tal vez leas esto cuando seas grande, pero mientras tanto tu mamá te leerá una y otra vez esta carta al lado de tu cuna,

Te deseo lo mejor porque la vida es una

Giancarlo

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